Bar El Quijote (León)

Cachis económicos y quinitos

Este viejo bar se ubica en una de las antiguas casonas de la Plaza Mayor, bajo los soportales, inmerso en la zona de marcha por excelencia de la ciudad leonesa: el Barrio Húmedo.

Como es el casco antiguo, toda la zona es peatonal y sólo se permite la circulación para vehículos de residentes en la zona, así que lo mejor es ir a pie, ya que está a 5 minutos del centro comercial y financiero de la ciudad; no obstante se puede ir en coche hasta la calle Caño Badillo, y entrar desde la misma al parking subterráneo de la Plaza Mayor.

Se trata de un bar súper-cutre, la casa es muy vieja, da sensación de dejadez pues no se conserva nada bien, ni está cuidada, en la planta superior hay una pensión (que yo calificaría “de mala muerte”). El acceso se realiza por la Plaza Mayor, y tiene amplias cristaleras hacia la misma.

El interior del local es a la antigua usanza, con las típicas mesas de “Sintasol”, las típicas sillas metálicas con tapizado imitación cuero, una barra de madera torneada atendida por un viejín medio sordo… Tiene dos alturas, pero recuerdo (hace siglos que no voy) que en la planta de arriba los techos eran bajísimos, casi no cabías de pie.

Creo que deben abrir durante el día para vinos, pero no es de los más frecuentados en este plan, sólo hay gente de la tercera edad en esos horarios, o jugando la partida después de comer, con clientela de las de toda la vida.

En cambio de noche es otra historia. El ambiente es muy juvenil (demasiado diría yo, ya que ahora se empieza a salir a los 13 años), y sobre todo a primera hora de la noche. Sus clientes son los grupos de “yogurines” que acuden a tomarse unos cachis de bebidas de segunda categoría (nada de marcas, y no sé incluso si darán “garrafón”) a precios muy económicos, mientras juegan a la peseta, al quinito, etc antes de salir por los pubs del Húmedo. El resultado: entre la mala calidad de la bebida y la lógica inexperiencia de la edad, casi siempre beben más de la cuenta y te encuentras por el exterior chavalines en bastante mal estado, sentados por la calle y medio (o enteramente) borrachos.

Desde luego no se lo recomiendo a nadie. Hay miles de sitios en León (y sobre todo en esa zona) con muchísimo mejor ambiente y encanto; eso sí, de precios más elevados pero con más calidad.