Excursion al valle de las Chimeneas de las Hadas

El Valle de las Chimeneas de las Hadas es uno de esos lugares que se te quedan grabados en la retina. Su formación es fruto de la erosión (la lluvia, el viento…) durante miles de años y están declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, junto con todo el Parque Nacional de Göreme.

Chimeneas Hadas Goreme

El paisaje es realmente espectacular – casi lunar – totalmente modelado por la erosión. Cientos de impresionantes formaciones rocosas con forma de chimenea (más bien parecen percebes gigantes) se elevan sobre el desértico suelo, algunas hasta 40 metros de altura. Los pilares son de tufa (un material blando de origen volcánico muy erosionable), y están coronados por una especie de sombrerete cónico más oscuro de un material más duro y resistente (basalto). Esta diferencia de resistencia en los materiales es la que ha hecho que se erosionen de forma diferente, dando como resultado estas caprichosas formaciones geológicas.

Valle de los Monjes
Este paraje es también conocido como el Valle de los Monjes, ya que aquí habitaron durante siglos grupos de religiosos anacoretas que se retiraron a este lugar para llevar una vida de meditación espiritual. De hecho, en las “chimeneas” pueden verse los orificios que antaño fueran puertas y ventanas, así como capillas rupestres. Normalmente te enseñan una por dentro, el acceso es un poco complicado (hay que subir por una escalerilla de madera) pero merece la pena. Hoy algunas de estas peculiares “viviendas” han sido reconvertidas en alojamientos turísticos.

Chimeneas Hadas Goreme

Recibe también el nombre de Valle de Paşabağı (de la viña del Pachá) porque en el siglo XIX los generales del Imperio Otomano (Pacha) se hicieron casas de veraneo en esta región de la Capadocia, y porque hay múltiples viñas con las que los monjes elaboraban vino.