Visita al Curaçao Sea Aquarium

El Curaçao Sea Aquarium se encuentra a las afueras de Willemstad, capital de la isla de Curaçao. Conocer este acuario lo ponían como “visita obligada”, aunque a mí me pareció totalmente decepcionante.

 Peceras del Curaçao Sea Aquarium

CÓMO LLEGAR:

Lo más práctico es tomar un taxi en la calle principal, frente a Fort Amsterdam. El trayecto dura unos 15 minutos. Los taxis allí son semi-furgonetas, de esas con capacidad para 8-10 personas; en principio íbamos sólo dos personas, y el taxista nos dijo el precio que nos cobraría por llevarnos y recogernos de nuevo un par de horas más tarde (12 dólares americanos por persona, lo cual me pareció bastante caro). Nuestra sorpresa fue que unas calles más allá una familia paró el taxi , querían ir a una playa, y como estaba próxima al acuario, se subieron también haciendo “pandi”, y entonces nos rebajó el precio a 10 $.

Visita al Acuario de Curaçao

Una vez llegamos al Curaçao Sea Aquarium, la entrada costaba 16 $ por persona (admiten pago con tarjeta, pero no €). La verdad es que me pareció un timo, sobre todo por lo que realmente hay en el acuario. Una vez dentro, lo primero que ves es un restaurante-cafetería muy amplio, con techo pero sin paredes laterales, en un espacio semi-abierto, donde vendían bebidas, y también preparaban algunos bocadillos y platos combinados, en plan comida rápida.

Mini-zoo del Curaçao Sea Aquarium

Adosado a la cafetería había un espacio tipo zoo donde había flamencos con un pequeño estanque con 5 cm de agua, donde se veían estrellas de mar. Cada hora hay unos animadores que dan de comer a los pelícanos, con la colaboración de los turistas, especialmente los niños, que permiten entrar al recinto, e incluso coger y tocar las estrellas de mar. Otra de las peceras es llamada del tacto, porque se permite tocar estrellas y erizos de mar.
Alrededor de este mini-zoo, estaban las 46 peceras, donde se veían distintas especies de peces, crustáceos, algas y arrecifes de coral típicas del Caribe. La “estrella” del Curaçao Sea Aquarium es un inmenso pez de 7 años de edad que mide 2,5 metros y pesa 300 kg, llamado Herbie, que es feo a conciencia.

Herbie, un monstruoso pez de 300 kilos
Al lado también había un estanque con tiburones, todos apiñados en un recinto que casi no tenía agua (lo justito para cubrirlos, quedándoles fuera la aleta), por lo que no podían nadar ni moverse; una pena que los tengan en esas condiciones. Fuera de este recinto cubierto había un estanque más grande con focas y leones de mar, y otro con delfines y tortugas gigantes. Hay shows en determinados horarios.
Si sólamente vas a visitar el acuario, eso es todo lo que tienes para ver, lo que me parece escasísimo y con instalaciones bastante cutres; y carísimo para lo que es. En media hora estás más que aburrido de estar allí, porque hay cuatro cositas y bastante mal montadas. Cualquier acuario español, por cutre que sea, le da mil vueltas a éste.

Tiburones del Curaçao Sea Aquarium

Otro tema es que vayas a hacer actividades, como baño con delfines o snorkel, cuyo precio era aparte y se contrataban allí mismo, en un edificio que tenían para oficinas e investigación marina. También realizan cursos de adiestramiento de delfines.
La particularidad del Curaçao Sea Aquarium es que los recintos y peceras están bombeadas directamente con agua de mar. El lugar donde están los delfines y focas es un recinto semi-abierto al mar, cuyo nivel asciende o desciende en función de las mareas.
Como actividades, podías bañarte con delfines, o hacer snorkel acompañado de peces, y tortugas gigantes en un recinto que estaba separado de otro (donde  también había tiburones) por tan sólo una malla, por lo que podías darles de comer a través de los agujeritos de la red.

Tortugas gigantes del Curaçao Sea Aquarium

Me llamó la atención especialmente el tema de la seguridad. Este gran recinto de snorkel no tenía ningún tipo de separación o barandilla. O sea, que puedes ir caminando tranquilamente y echar un pie adelante, y caerte al agua dentro del estanque. Me parece peligrosísimo, sobre todo porque hay niños que pueden agacharse para tocarlos y caerse directamente o que el tiburón se les coma la mano!!
En resumen, las instalaciones muy deficientes, la exposición muy cutre, y la seguridad alarmante, además de carísimo.
MÁS INFORMACION:
Dirección: Bapor Kibra z/n
P.O.Box 3102
Curaçao
Teléfono: +59(99)4616666
Fecha de mi estancia: Septiembre 2007
Web: Curaçao Sea Aquarium