Chichicastenango: mayas, chamanes y un colorido mercado

Hoy nos vamos hacia otra región de Guatemala, la zona de Quiché (llamada así porque principalmente está poblada por mayas quiché, aquí se encuentra lo que fue la última capital de éstos), hacia el oeste de la capital. Aunque la capital es Santa Cruz de Quiché, la ciudad más conocida es Chichicastenango, conocida simplemente como Chichi, por su enorme mercado de los jueves y domingos.

Popular mercado de Chichicastenango
La altitud es de 2.000 m, rodeada de valles y montañas, por lo que las temperaturas bajan considerablemente, sobre todo durante la noche, y suele haber niebla. El 93% de la población tiene como idioma materno el quiché y el 7% restante el español; el 85% viven en el campo, congregados en 80 comunidades en las que las viviendas se localizan de forma dispersa, y generalmente son hogares donde cohabitan varias familias. Visten sus trajes típicos mayas, llenos de colorido.

Visitamos la Iglesia de Santo Tomás donde es frecuente encontrar “Chamanes” practicando rituales tradicionales. En el pasado, durante la conquista de los españoles y la cristianización, fue difícil despojarlos de sus creencias religiosas, lo cual ha dado como resultado una serie de tradiciones que son mezcla de ambas corrientes religiosas. Antes existía en este lugar un templo maya que fue destruido para edificar una iglesia católica. Las gradas iniciales fueron rechazadas por los locales y fueron reemplazadas por escalinatas, en las cuales cada escalón representa cada uno de los 20 días del mes del calendario maya. Cerca de su base se encuentra un área para encender un fuego diariamente también tradicional. En su parte alta, a la entrada de la iglesia, se practican rituales y oraciones con incensarios.

Todo esto es curiosamente una muestra del arraigo de las tradiciones, pues a pesar de haberse construido el templo católico, realmente los locales siguieron practicando sus tradiciones culturales y religiosas de la puerta hacia afuera. Los españoles notaron esto y ya no insistieron más. Con el tiempo dicha mezcla progresó y ahora es bastante común encontrar personas de la localidad dentro de la iglesia también con tradiciones católicas.

Puesto de frutas del mercado de Chichi

 Esto es algo realmente curioso, ver a un indígena maya, encendiendo su incienso rodeado de flores de los católicos y al mismo tiempo realizándose rituales mayas, todo esto en el interior de la vieja Catedral Colonial Española. La vida religiosa se centra en las cofradías. Hay 14, y cada una tiene su propio patrón. En el interior de la iglesia, cada imagen está vestida con trajes de cada cofradía, indicando su pertenencia. Las imágenes son sacadas en procesión los domingos por la mañana, a ritmo de un tambor.

Mientras subíamos un cerro para llegar a una morería, pudimos ver el colorido del cementerio local. Este colorido tiene razones de ser pues según la tradición, se utiliza el color blanco para enterrar a los padres, que significa pureza. Las madres se entierran bajo el color turquesa que significa protección para las mujeres. Los niños se entierran bajo el celeste y las niñas bajo el rosado. Los abuelos son enterrados bajo el color amarillo que significa la protección del sol sobre la humanidad.

Cada color del cementerio tiene su significado

Visitamos una morería (taller de máscaras ceremoniales realizadas en madera y pintadas de vivos colores), y allí nos hacen una demostración de la ceremonia del Palo volador (para solicitar la lluvia). El largo poste desde donde se lanzan los voladores tiene una significación simbólica, la quinta dirección de la tierra, o sea la comunicación entre el inframundo y el mundo superior.

En el acto ritual se invoca a los cuatro puntos cardinales y al “centro de la tierra”, el chamán comienza a tocar sus instrumentos dirigiéndose a los cuatro puntos cardinales con respetuosas reverencias, echando el cuerpo para atrás y zapateando. Luego descienden los voladores, cada danzante da 13 vueltas alrededor del palo, que multiplicadas por 4, resultan 52 vueltas, lo que representa desde la época prehispánica, los 52 años del siglo mesoamericano (cada 52 años coinciden los 2 calendarios mayas, el largo y el corto). 

Ceremonia del palo volador
Tras la comida, en el Hotel de Santo Tomás, tarde libre para realizar compras en el mercado: máscaras de madera, textiles con gran colorido, algo de jade, figuras de barro… Nos sentimos muy acosados, sobre todo por los niños, que te persiguen por todas partes intentando venderte pulseras o pequeñas muñequitas hechas por ellos mismos. El mercado está abarrotado de gente y todo el mundo va reclamando tu atención para que les compres algo. Hay que regatear, como mínimo el 50% de lo que te piden; no es ser “rata”, sino que allí se compra de ese modo.
RELATO COMPLETO DEL VIAJE:

Guatemala: El país
Día 1: España – Guatemala City
Dia 2: Guatemala City – Tikal
Dia 3: Tikal – Rio Dulce – Livingston
Dia 4: Livingston – Quirigua – Guatemala City
Dia 5: Antigua Guatemala
Dia 6: Santo Tomas de Chichicastenango
Dia 7: Lago Atitlán
Dia 8: Fin del viaje