Dormir en Cangas de Morrazo: Rodeiramar2A

Después de haber estado en la zona dos ocasiones, si me preguntan dónde dormir en el Morrazo no me cabe ninguna duda: en el Hostal y Apartamentos Rodeiramar2A, un establecimiento familiar de lo más acogedor situado en primera línea de la playa de Rodeira, en Cangas del Morrazo. Merchi y Fran– sus propietarios- tienen el don de hacerte sentir como en tu propia casa.

Apartamentos y Hostal Rodeiramar2A

El establecimiento ha sido galardonado con el Distintivo de Compromiso de Calidad Turística cada año consecutivo desde el 2008. El complejo consta de apartamentos turísticos (categoría 2 llaves) y un Hostal de 9 habitaciones, que se disponen en un edificio de 2 plantas rodeado de jardines, al estilo “Melrose Place” pero sin piscina.
Yo me alojé en el Hostal y la verdad es que muy bien. La habitación muy amplia, limpieza impecable, baño con bañera grande, wifi gratuita, mini nevera (con una botella de Alvariño, gentileza de la casa), TV de pantalla plana (que no encendí), y una terraza con vistas a la playa. Un sitio ideal para el descanso ya que es una zona muy tranquila y la cama (king size) es comodísima (acaban de poner nuevos colchones de viscoelástica en todas las habitaciones ¡todo un acierto!).

Habitación del Hostal Rodeiramar2A

Los apartamentos me parecieron el sitio idóneo para pasar unas vacaciones familiares. Se sitúan en la planta baja y por tanto, disfrutan del jardín. Los hay de 2 o de 3 dormitorios (auténticos pisos), con salón, cocina y baño, y están completamente equipados con ropa de cama, menaje de cocina, lavadora, plancha, TV, etc. La limpieza del apartamento es diaria, y hay posibilidad de cunas y de camas supletorias, así como de admisión de animales. El precio, de lo más asequible, desde 40€ noche la habitación doble y desde 50€ el apartamento para 2 personas.
Volviendo a mi experiencia… Desde que nos conocimos personalmente en la  presentación de la campaña Rías Baixas, Ricas por Naturaleza que tuvo lugar en el Parador de San Marcos de León el pasado mes de Febrero, nos hemos seguido a través de las redes sociales y cuál fue mi sorpresa cuando, aparte de una cordial bienvenida, encontré este #FollowFriday tan especial, hecho con golosinas, en la habitación que me habían reservado (llegué en viernes). Ello os da una idea de la atención tan personal que ofrecen a sus clientes y de lo detallistas que son, lo cual es de valorar y sobre todo, de agradecer.

Mi #FF especial

Pero la cosa no acabó aquí, Merchi y Fran ejercieron de perfectos anfitriones durante todo el fin de semana, mostrándonos los mejores lugares de la Península del Morrazo. A última hora de la tarde fuimos a la Costa da Vela, donde pudimos ver los impresionantes acantilados, los tres faros (Cabo Home, Punta Robaleira y el faro de Subrido) y una preciosa puesta de sol desde la Caracola de O Facho.

Puesta de sol en la Costa da Vela

Después nos acercamos a Aldán donde, escondido en el puerto, se halla el Bar Muelle, más conocido como A de Diego, por ser la esposa de Diego (su propietario) la encargada de su cocina. Es un pequeño establecimiento que parece más una barraca de feria que un bar restaurante, con una carta muy limitada en cuanto a variedad, pero ofrece los mejores productos de la ría de Aldán. Allí picamos unas xoubas (sardinas pequeñas fritas) y unas navajas y mejillones al vapor, acompañados de una botella de Albariño. Excepcional.

Mejillones de la ría, en Bar Muelle “A de Diego”

Sin demasiado apetito fuimos a cenar al Restaurante As Lagoas, establecimiento recomendado por la Guía Michelín 2011. Ofrece una cocina casera y gallega, pero con un toque innovador. Nos pusimos morados con unas cuantas raciones para compartir: una ensalada con manzana y queso de cabra caramelizado, un revuelto de la casa con trigueros, setas y gambas, unos chipironcitos encebollados en su tinta (realmente espectaculares) y unas croquetas caseras.

Restaurante As Lagoas, en Aldán

Para terminar de “guardar la línea”, a la mañana siguiente nos esperaba un fantástico desayuno casero en la cafetería de Rodeiramar. Pepe, el padre de Merchi, nos ofreció un zumo de naranja recién exprimido, café con leche, tostadas de pan recién hecho, unos croisants descomunales (que no pude terminar), y un surtido de tartas caseras elaboradas con productos ecológicos de su propia cosecha (como la riquísima tarta de ciruela). También había un pequeño buffet con fruta, yogures, magdalenas y algo de fiambre.
Con las pilas bien cargadas, el sábado lo pasamos en la Illa de Ons, ya que en anteriores ocasiones siempre había ido a las Islas Cíes. Merchi y Fran se encargaron de reservar los billetes del ferry y de llevarnos al puerto de Bueu, donde tuvimos oportunidad de conocer las “dornas”, embarcaciones de pesca típicas de las Rías Baixas, y de dar una vuelta por el animado mercado de abastos, donde se palpaba la frescura de los pescados.

Dornas, en el puerto pesquero de Bueu

Al regresar de Ons conocimos el Museo Massó, una de las importantes factorías conserveras de Bueu reconvertida en museo en el que se muestra -entre otras cosas- el funcionamiento de la antigua fábrica, una muestra de embarcaciones tradicionales y la colección bibliográfica de la familia Massó, con incunables de los siglos XV al XVIII.

En el puerto de Bueu nos estaban esperando para darnos una grata sorpresa: un paseo en velero por la ría de Vigo! Fran tiene su propio velero en el puerto deportivo de Moaña, que aparte de utilizar para su disfrute particular, utiliza para organizar excursiones con los clientes alojados en el Rodeiramar2a. La travesía fue fantástica, viendo las bateas de mejillones, el emblemático Puente de Rande, y disfrutando de la paz y tranquilidad del mar, donde no se oía más ruido que el de las gaviotas y el leve soplido del viento contra la vela.

Paseo en velero por la ría de Vigo con Rodeiramar

Para terminar el día, nos dimos un homenaje en el Restaurante O Bruño, que tanto me había gustado la vez anterior que había estado en Cangas. Esta segunda vez la cena fue insuperable, excelente trato y mejor comida, con unas vistas incomparables de la ría. No sé qué me gustó mas, si la ensalada templada de frutos del mar, el rodaballo a la plancha o el surtido de postres.

Ensalada de frutos del mar, Restaurante O Bruño de Cangas

El domingo cuando nos levantamos dejamos Cangas para ir a visitar Pontevedra, una ciudad que me gustó mucho, pero que os contaré en otra ocasión. Por la tarde emprendimos viaje de regreso a León.
Jardines de Casto San Pedro y Santuario de la Peregrina, Pontevedra

Sólo me queda agradecer a Merchi y Fran el fin de semana tan estupendo que nos hicieron pasar, con un trato tan cordial que parecía nos conociéramos de toda la vida y un servicio de lo más esmerado que denota que el Rodeiramar, más que un trabajo, es su vida. Guardadme sitio porque pienso volver a veros!

Si queréis ser protagonistas de un fin de semana tan genial como éste, no dudéis en reservar una habitación en el Hostal Rodeiramar2A.

MÁS INFO:
Dirección: Avda. de Orense, 76 Playa de Rodeira – Cangas de Morrazo (Pontevedra)
Teléfono: +34 986 301 749
Facebook: Rodeiramar
Twitter: @rodeiramar2a