Excursion por el Cañon del Rio Dulce (Guatemala)

Una de las excursiones típicas que se realizan en el departamento de Izabal es un recorrido en lanchas rápidas (en grupos de unas 15 personas) a través del Cañón del Río Dulce. Me recordó bastante a la excursión que realicé por el Cañón del Sumidero, en Chiapas (México).
Excursión en lancha por el Río Dulce
El Río Dulce es un río navegable (el más largo de Guatemala) que nace en el lago Izabal y desemboca en el mar Caribe (en Livingston, ciudad de los garífunas a la que sólo se puede acceder en barca). A lo largo del río hay asentamientos y pequeños poblados, desde donde se pueden realizar actividades como senderismo, eco-turismo, montar a caballo, submarinismo, observación de aves, pesca…. El lugar donde el río se hace más ancho (1,5 Km) tiene por nombre “El Golfete” (donde hay una fortaleza que después visitamos), y el punto más estrecho (100 metros) “La Vaca”. El cañón de Río Dulce fue declarado Reserva Natural en 1.955.
Viviendas en Río Dulce
Partimos del embarcadero de Puerto Barrios. La excursión fue muy divertida, pues íbamos un grupo de personas distribuidas en varias lanchas y pinchábamos al capitán para ir haciendo competiciones. Durante el trayecto, había tramos en los que paraban para enseñarnos detalles de la exuberante vegetación y los manglares, y en ocasiones curiosas aves que se habían posado en alguna de las ramas. Es un paisaje maravilloso, el cañón tiene una gran profundidad y te sientes bastante pequeñito. A lo largo del río fuimos encontrando numerosas cabañas de madera aisladas, construidas sobre pivotes anclados en el fondo del río que estaban habitadas por indígenas. Parecía que la selva acabaría invadiéndolas. También vimos bancos de nenúfares así como personas (e incluso niños) en pequeños cayucos. Es muy curioso porque sólo pueden llegar a sus casas por este medio.
Habitantes de Río Dulce
A mitad del recorrido paramos para visitar una comunidad indígena. Era una especie de colegio, donde los niños (creo que hasta 16 años) aprendían un oficio; vivían allí durante todo el curso escolar sin ir a sus casas. Nos explicaron su funcionamiento, vimos las instalaciones y estuvimos charlando con algunos de sus habitantes. Luego nos mostraron su pequeña tienda de artesanías. Me cautivó por completo.

También hicimos una parada en el castillo de San Felipe de Lara, donde nos habían preparado la comida.

Fue una excursión preciosa e inolvidable, llena de emociones y contrastes. La pena es que se nos puso a llover!!

Más información:
Río Dulce – El Estor (Guatemala)
+502(7)9470661
www.visitguatemala.com