Feria del Tomate (Mansilla de las Mulas, León)

El último fin de semana de Agosto tiene lugar en Mansilla de las Mulas la popular feria del tomate, cuyo fin es la exhaltación de este producto característico de la villa.

En la feria se montan stands para la exhibición y venta de tomates, y otros productos de la huerta. Se realizan también actividades paralelas como conferencias y charlas, degustación de tapas elaboradas con tomate, y una gran tomatada popular en la que vecinos y visitantes se lanzan cientos de kilos de tomates maduros.

Además, el último día de la fiesta coincide con el día de Asturias, en el que se degustan boños preñaos y sidra.

CONTACTO:

Dirección: Plaza del Pozo y Parque Fuente de los Prados
24210 Mansilla de las Mulas
Teléfono (Ayto): +34(987)311800

Guerra de tomates!!

Una de las fiestas más populares de Mansilla de las Mulas es la feria del tomate. Hace muchos años que no voy, pero solía ir cuando era pequeña (unos 10-12 años), ya que mi mejor amiga del colegio vivía en este pueblo y me invitaba ese fin de semana a su casa.

El tomate de Mansilla es un producto de mucha fama que presume de su gran calidad, ya que es cultivado con técnicas naturales utilizando semillas autóctonas de una cosecha para otra.

Gracias a esta feria, en la actualidad el tomate mansillés ha adquirido mucho prestigio, pero en aquel entonces se estaba empezando a dar a conocer.

Lo que mejor recuerdo es la feria que montaban en una de las plazas del pueblo en la que había un montón de cajas de tomates para su venta, y la degustación de tapas elaboradas con tomate. Éramos niñas y no teníamos un duro, pero como Mansilla es un pueblo pequeño y mi amiga conocía a todos los vecinos (y muchos eran familia), nos poníamos moradas a tapas, ya que nos invitaban.

Pero donde mejor nos lo pasábamos era en la gran tomatada que se hacía en el parque Fuente de los Prados, junto al río. Todo el pueblo llevaba una camiseta hecha para la ocasión (con algún dibujo alusivo a la feria y la inscripción del año en curso). Era una pasada la gran guerra de tomates que se hacía (y se sigue haciendo), lanzándonos unos a otros miles de tomates maduros (algunos hacían daño eh). Nos poníamos pingando y llegábamos a casa directas para meter a la ducha, pero sin duda para nosotras era el día más divertido.