Hotel Sardinero (Santander)

Nuestra salvación

La verdad es que me alojé en este hotel por casualidad. El pasado puente de Diciembre (2007) mi plan era una casa rural en Santander, pero por razones del destino, mi coche me dejó tirada a medio camino, y no tenía arreglo inmediato, por lo que se lo tuvo que llegar la grúa de vuelta a casa. Como me resistía a quedarme sin estas mini-vacaciones y también sin medio de transporte en medio del campo en una casa rural, llamé a una amiga para que me buscase alojamiento en la ciudad, y el hotel Sardinero estaba disponible, así que para allá que fuimos en el taxi que nos mandó el seguro del coche.

Lo que más me sorprendió fue que en pleno puente de la Constitución y sin tener reserva previa tuviera habitaciones disponibles para ese mismo día, y además a precio muy asequible (creo recordar que fueron unos 60€ más Iva la habitación por día con vistas laterales, y costaba 10€ más si se quería con vistas a la playa del Sardinero).

Es un tres estrellas, ubicado en un edificio antiguo remodelado muy bonito, y sus instalaciones son acordes a la categoría. Pero sobre todo, un 10 a la atención del personal de recepción. Sólo una pega: en ningún lugar del hotel (incluida la cafetería) se puede fumar.

Hotel muy recomendable y ubicado en un lugar privilegiado del paseo marítimo, junto al Gran Casino y otros hoteles, que aunque alejado del centro de la ciudad está perfectamente comunicado por un montón de líneas de autobuses urbanos, además de tener parada de taxis en la misma puerta.

La Habitación:

La habitación era amplia, con dos camas (cómodas y de colchón duro) separadas y un cabecero corrido, mesa escritorio y una butaquita con una mesilla. Sin grandes diseños, pero muy funcional, y los muebles se veían en buen estado y cuidados.
Muy luminosa, con dos amplios ventanales que daban a la fachada del Gran Casino, y estaba perfectamente limpia. La decoración de los textiles era en tonos granates, por lo que con toda la luz que entraba (era un día muy soleado) daba sensación de gran calidez. Estaba equipada con TV satélite, internet wifi de pago, y sobre el escritorio había folletos de información turística de la ciudad, y un gran libro sobre Cantabria.

El baño correcto, aunque se veía un diseño algo anticuado en cuanto a alicatados, cortina de ducha (en lugar de mampara) y sanitarios algo antiguos, pero en perfecto estado e impecablemente limpio. Había un surtido de amenities con todo tipo de cosas (jabón, set dental, pequeño costurero, gorro de ducha, limpiacalzados, set de afeitado, peine…) y suficientes toallas.

Instalaciones generales del hotel:

El hotel es un imponente edificio de estilo victoriano ubicado en pleno paseo marítimo del Sardinero, frente al Gran Casino. Lo han remodelado hace 10 años en su interior, pero sigue conservando la arquitectura original, con techos altos, grandes molduras de escayola, grandes lámparas de cristal, etc. A la entrada hay un pequeño hall, todo de mármol, donde está el mostrador de recepción, la escalera enmoquetada, los ascensores, el acceso a la cafetería (a la que también se puede entrar directamente de la calle), el salón de desayunos; y a la izquierda una amplia sala de estar con sofás y el acceso a la discoteca (que estaba cerrada).

El personal de recepción merece un 10 en amabilidad y servicio. Como estábamos sin coche y no encontrábamos buena combinación de transporte público para regresar a casa, decidimos alquilar un coche; el problema era que me había dejado el carnet de conducir en la guantera de mi coche… Pero la recepcionista, muy eficaz, llamó varias veces a varias compañías de alquiler y se ocupó de conseguirnos el coche.
Como anécdota: otro de los días se puso a llover a cántaros y muy amablemente otra persona que estaba en recepción en ese momento, nos prestó un paraguas.

Comidas y Bebidas:

El hotel tiene restaurante, aunque no lo probé, pero el desayuno (incluido en el precio) era de buena calidad y muy variado, de tipo buffet con todo tipo de cosas: variedad de zumos, café (servido en mesa), surtido de bollería, fruta, yogures, embutidos, huevos con bacon… El salón era muy amplio y las mesas y sillas estaban completamente vestidas con telas. Eso sí, cansina música ambiente con villancicos todo el rato, y no se puede fumar.

Ubicación y Alrededores:

El hotel se ubica en pleno paseo marítimo de la playa del Sardinero, rodeado de otros hoteles, en un lugar muy tranquilo. La playa se encuentra alejada del centro de la ciudad, pero en la misma puerta hay parada de taxis y de autobuses urbanos (hay muchas líneas que pasan por allí con gran frecuencia y te dejan en el mismo Ayuntamiento o en la Catedral), por lo que no hay problema de transporte. No obstante, dando un paseo se puede ir andando (yo soy algo vaga…).

Justo enfrente del hotel se encuentra el Gran Casino, y varias cafeterías y restaurantes en sus alrededores. Marcha nocturna no ví, aunque creo que la hay; tampoco busqué mucho porque después de estar todo el día de excursión apetecía descansar.

En la playa había mucha gente haciendo surf, había bastante oleaje.
A un paseo se encuentra la península de la Magdalena, visita obligada donde ver el mini-zoo, el palacio, las caballerizas y el museo al aire libre del hombre y el mar.

Estrellas: 3
Dirección: Plaza de Italia, 1
39005 Santander
Teléfono: +34(942)271100
Fax: +34(942)271698

Web: Hotel Sardinero