Problemas de volar con Iberia a Tenerife Norte

No es usual comenzar el relato de un viaje comenzando por el último día, pero hemos vivido tal odisea en el aeropuerto de Tenerife en las últimas 24 horas, especialmente con Iberia, que prefiero olvidarla cuanto antes para quedarme sólo con lo bueno del #minubetrip 7 días 7 islas (o sea, todo lo demás), que iré contando en los próximos días. 
Aeropuerto Tenerife Norte (TFN), Los Rodeos
Un cúmulo de despropósitos (inclemencias meteorológicas, unidas a la incompetencia de Iberia), nos ha hecho demorar el regreso a casa 24 horas, que hemos pasado básicamente en el aeropuerto de mostrador en mostrador.

El último día del minubetrip por las Canarias lo pasamos en El Hierro, y debíamos volar a Madrid a última hora de la tarde con Iberia, vía Tenerife Norte con Binter Canarias (el equipaje lo habíamos facturado por la mañana directamente desde El Hierro a Madrid). Cuál fue nuestra sorpresa cuando, al llegar al aeropuerto de El Hierro, nos enteramos de que el de Tenerife norte estaba cerrado por niebla y no podíamos volar, y que el vuelo a Madrid (que a su vez venía de Madrid) había sido desviado al aeropuerto de Tenerife Sur.

Tras un rato de espera conseguimos embarcar El Hierro – Tenerife, aunque no sabíamos si íbamos a aterrizar en el norte o en el sur, pues dependía de la climatología y de la decisión del piloto de Binter, que finalmente se arriesgó a aterrizar en el norte (y lo consiguió, para nuestra desdicha). Aquí comenzó nuestra particular pesadilla con Iberia y con su incompetente jefe de sección, un tal Fernando.

El aeropuerto TFN era un caos debido a la cantidad de vuelos que habían sido cancelados, retrasados o desviados a otros aeropuertos a lo largo de todo el día y un montón de viajeros reclamando, solicitando información y reubicación… 
Avión de Iberia, en el aeropuerto
Primeramente nos dijeron que habían puesto unas guaguas (autobuses) para llevarnos al aeropuerto sur y que no nos preocupáramos de las maletas, porque se ocuparía el propio personal de Iberia (cosa que nos pareció de lo más extraño). Luego nos dijeron lo contrario: que debíamos recogerlas en las cintas y llevarlas con nosotros (más lógico), pero como estaban facturadas directamente a Barajas, por las cintas no aparecían. Menos mal que un operario del aeropuerto nos ayudó a encontrarlas, pues habían salido por otro sitio y estaban apartadas en un rinconcito.
Después localizamos al tal Fernando de Iberia, y al preguntarle por las guaguas exclamó: “¡pero dónde estaban Ustedes! Ya se fueron!”. Nos dijo que fuéramos en taxi, pero que NO íbamos a llegar a tiempo pues el vuelo despegaría en cuanto llegara la guagua (lógicamente antes que nosotros), y entonces tendríamos que regresar a TFN para tomar el vuelo del día siguiente a las 7 de la mañana. Ante ese panorama y dadas las horas que eran, decidimos quedarnos en el norte y solicitar plaza en el vuelo del día siguiente directamente.
Información de vuelos, cancelados o retrasados
La gente se apiñaba ante el mostrador de reclamaciones, y el personal de Iberia iba y venía. Estuvimos allí más de 2 horas de espera, y cuando por fin nos tocó el turno, el tal Fernando nos dijo que no había plazas disponibles hasta 3 días más tarde. Tras un rato de discusión, por fin parecía que se le había ocurrido alguna opción y se largó a consultar…

De sorpresa en sorpresa: cuando regresó nos dijo que debíamos reclamar a Binter, pues el vuelo de El Hierro había llegado 10 minutos más tarde de la supuesta hora de salida del vuelo de Iberia a Madrid, con lo que, aunque no lo hubieran desviado de aeropuerto, no habríamos podido embarcar igualmente. ¡Flipados nos quedamos! ¿Iberia cambia sin previo aviso un avión de aeropuerto y tenemos que reclamar a otros? ¿No lo podía haber dicho antes, cuando hablamos con él sobre las guaguas? Además, si no nos hubieran mareado de aquí para allá con el tema del equipaje, habríamos logrado subir a la dichosa guagua y estaríamos ya rumbo a Barajas!

Por suerte, Binter Canarias funciona bastante mejor que Iberia, así que tras esperar otra eterna cola, nos solucionaron la papeleta en un abrir y cerrar de ojos: alojamiento para esa noche en el hotel Taburiente de Santa Cruz, y vuelo a Barajas con Iberia al día siguiente por la mañana (¿no nos había dicho Fernando que no había plazas hasta 3 días después?) vía Gran Canaria con Binter.
Binter Canarias, compañía de vuelos inter insulares
Pero la pesadilla no acabó aquí y la historia se repitió nuevamente. Al día siguiente, la niebla continuaba y todos los vuelos de la mañana llevaban un retraso de varias horas, de modo que perdimos por segunda vez nuestro vuelo a Madrid ya que no podíamos volar a Gran Canaria. De nuevo el caos, la falta de información y las largas colas ante los mostradores de reclamaciones del aeropuerto TFN.

A media mañana levantó la niebla y comenzaron a despegar aviones con cuentagotas. Nuestra opción era volar a Gran Canaria según lo previsto, y que nos encontraran plaza en el siguiente avión de Iberia (para el que teníamos pasaje ya había salido), pero nos esperaba una nueva sorpresita de Iberia: vuelo cancelado. ¿?¿?

Finalmente, tras muchas horas de espera e insistencia, Binter logró reubicarnos en un vuelo directo desde TFN a Barajas con Air Europa a las 15h, aunque despegamos con 4 horas más de retraso y llegamos a Madrid sobre las 23h.
Avión de Air Europa
En mi caso, he tardado 48 horas en llegar de El Hierro a León. Tuve que hacer noche en Madrid y tomar un tren a León a la mañana siguiente que, para más inri, perdí porque el metro de la línea 5 tardó 45 minutos en hacer un recorrido de 10 estaciones. En este accidentado regreso a casa he perdido 24 horas de mi tiempo, un día de trabajo (que se ha convertido en un día de “vacaciones”, un bien muy escaso en mi vida que no puedo permitirme el lujo de derrochar), dos noches de hotel en Madrid y dos billetes de tren a León, cosas “in reclamables” a nadie.
Desde luego, a partir de ahora intentaré NO volar con Iberia, han demostrado su incompetencia con creces, lavándose las manos con engaños y mentiras, obviando sus responsabilidades y- dicho sea de paso- demostrando una bastante mala educación.
Y, aunque no sea “culpa” de nadie, cuando vuelva a Canarias me plantearé volar a cualquier otra isla, ya que el aeropuerto de Tenerife Norte está demasiado expuesto a las inclemencias del clima y lo que ha ocurrido es, por desgracia, bastante habitual.  

Pero ¿a quién se le ocurrió la idea de construir un aeropuerto en ese emplazamiento? ¡Si a 5 Km no había ni pizca de niebla!