Qué ver en Dinant, la ciudad más fotogénica de Bélgica

Situada en el corazón de la provincia de Namur (en la región de Valonia), Dinant es una de las ciudades más fotogénicas de Bélgica. Esta pequeña joya -encastrada entre el cauce del río Mossa y los macizos rocosos de las Árdenas- está coronada por una imponente Ciudadela, y es famosa internacionalmente por ser la cuna del saxofón.

Panorámica de Dinant, Belgica

Dinant, la ciudad más fotogénica de Bélgica

Dinant es conocida como “la Hija del Mossa”, ya que la ciudad está construida a los pies de dicho río, cuyo cauce fue durante el medievo una importante vía navegable para el transporte de mercancías de su floreciente comercio (especialmente de la orfebrería). En sus orillas hay varias empresas que ofrecen llevarte a dar un paseo por el río Mosa, aunque si prefieres la aventura, también puedes alquilar un kayak.

Río Mossa, Dinant

Dinant es conocida como ‘la hija del Mossa’

Recorrido fotográfico por Dinant

Nuestro recorrido fotográfico por Dinant Ldebe comenzar en el Puente de Charles De Gaulle, desde donde obtendrás las mejores panorámicas de la ciudad. Este puente exhibe una colorida exposición de 28 saxofones cuya decoración está dedicada a los distintos países de la Unión Europea. Fueron realizados por Rafael López Garcinuño con motivo de la celebración del Europa Sax, en el año 2010.

Puente de Charles De Gaulle sobre el Mosa, Dinant

Puente de Charles De Gaulle sobre el río Mosa

Saxofones del Puente Charles Degaulle

Saxofones dedicados a los distintos países de la Unión Europea

Y es que Dinant es la cuna del saxofón, la ciudad que vio nacer a Adolphe Sax, inventor de este instrumento en 1814. Entre los lugares que ver en Dinant se encuentra ineludiblemente la Maison Sax, la casa donde vivió y trabajó este genio de la música, que hoy alberga el Museo del Saxofón, un espacio dedicado a la historia del saxofón y de su genial inventor. La entrada es gratuita.

Museo del saxofón en la Maison Sax

Museo del saxofón en la Maison Sax

Frente al edificio puedes tomarte una fotografía sentado en un banco junto a Adolphe Sax y su saxofón reposando en sus rodillas. La escultura fue realizada por Jean-Marie Mathot.

Escultura de Adoplhe Sax frente a la Maison Sax

Escultura de Adoplhe Sax frente a la Maison Sax

Nada más atravesar el puente sobre el Mosa, lo primero que encontramos es la imponente fachada de la Colegiata de Notre-Dame, un templo de origen románico que tuvo que ser reconstruido -en estilo gótico- por la caída de una enorme roca. Sin duda este edificio es uno de los lugares que debes visitar en Dinant.

Colegiata de Notre Dame de Dinant

Colegiata de Notre Dame de Dinant

Su característico campanario en forma de bulbo domina el abrupto paisaje; fue añadido en el siglo XVI como símbolo de la pujanza económica de la ciudad en su época y, junto con otros campanarios de Bélgica, está inscrito en la lista de lugares Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Campanario de la Colegiata de Dinant

Característico campanario en forma de bulbo de la Colegiata de Dinant

Dignas de admiración son sus vidrieras, especialmente la situada en el crucero por ser una de las más grandes de Europa, donde el maestro Ladon representó distintas escenas bíblicas.

Vidrieras de la Colegiata de Dinant

Vidrieras de la Colegiata de Dinant

Otro de los enclaves que ver en Dinant es su Ciudadela, encaramada en lo alto del peñón Bayart, a más de 100 metros de altura. Para subir a la Citadelle tienes dos opciones: tomar aire y ascender una escalera con 408 peldaños, o tomar el teleférico cuya base se encuentra justo detrás de la Colegiata.

Ciudadela de Dinant  sobre el peñón Bayart

Ciudadela de Dinant, encaramada sobre el peñón Bayart

Teleférico que sube a la Ciudadela de Dinant

Teleférico que sube a la Ciudadela de Dinant

La fortaleza original fue mandada construir por el príncipe-obispo de Lieja, pero con el paso de los siglos fue demolida y reconstruida varias veces hasta obtener su aspecto actual, que se remonta a 1818.

Un paseo por el interior de sus murallas nos llevará a recorrer sus distintas estancias: el patio de armas, el polvorín, los calabozos, el puente levadizo, las trincheras y búnkeres, la cocina y panadería… e incluso un pequeño cementerio donde descansan 1.200 soldados franceses.

Patio de armas de la Ciudadela de Dinant

Patio de armas de la Ciudadela de Dinant

Cementerio en la Ciudadela de Dinant

Cementerio de soldados franceses en la Ciudadela de Dinant

La Ciudadela de Dinant acoge también un Museo de Armas e Historia, donde se exhiben sables, bayonetas, trabucos y fusiles desde la Edad Media hasta la II Guerra Mundial, y una ambientación (con sonido de explosiones y ametralladoras incluido) de cómo vivían la guerra los soldados a pie de las trincheras. El llamado “Túnel del tiempo” (una sala de dioramas) evoca alguno de los acontecimientos históricos más importantes de Dinant.

Museo de Armas de la Ciudadela de Dinant

Museo de Armas de la Ciudadela de Dinant

Ciudadela fortaleza de Dinant

Ciudadela fortaleza de Dinant

Pero sin duda, lo mejor de la Ciudadela son las vistas. Desde lo alto de la escarpada cumbre del peñón Bayart se obtienen unas panorámicas sin igual de toda la ciudad y del río Mosa a nuestros pies. ¡Unas buenas fotografías de Dinant!

Vistas del río Mosa desde la ciudadela de Dinant

Las mejores fotos de Dinant y el Mossa se obtienen desde lo alto de la Ciudadela

Una visita a Dinant no puede pasar por alto la Ruta de la Cerveza. No dejes de visitar la Abadía de Nuestra Señora de Leffe (donde se elabora la famosa cerveza artesanal Leffe), o la Cervecería Caracole, una de las más tradicionales de Bélgica. Tampoco puedes dejar de probar las famosas couques de Dinant, unas galletas a base de miel.

MÁS INFORMACIÓN: Turismo de Dinant