Opinion del Restaurante Balneario de La Concha (Santander)

BUENA COMIDA CON EXCELENTES VISTAS

Estuve cenando en el restaurante Balneario de La Concha el pasado puente de Diciembre (2007), dos veces ya que me gustó bastante y repetí. Nos pillaba muy a mano, ya que estábamos alojados en el hotel Sardinero, y el restaurante se encuentra casi enfrente, en pleno paseo marítimo del Sardinero y con unas vistas inmejorables de la playa y el mar, ya que la construcción es volada sobre la playa, sustentándose mediante unos pivotes que parten de la misma arena, y tiene unas enormes cristaleras. Fue una pena que no hubiera sitio a la hora de comer, ya que de noche (que es cuando estuve) no se puede apreciar tan bien esta fabulosa vista marítima; estaría genial que instalaran unos focos para iluminar por la noche toda la playa.

El acceso al restaurante se realiza por el mismo paseo marítimo, bajando unas escaleras. Hay dos comedores a derecha e izquierda de dicha escalera, para dividir en fumador y no fumador. Como suele ocurrir, el de fumador está a tope y sólo suele haber sitio en el de no fumador; conviene reservar para asegurarse la zona que se quiera. Lo que no me gustó del local es que la zona de bar y barra está unida a la de comedor, por lo que hay mucho jaleo y agobio, si se encuentra lleno de gente. Las mesas son de madera, con bancos y taburetes para sentarse y lámparas de pantalla metálica sobre cada una de las mesas, instaladas a baja altura; como yo digo, es un sitio de los de “no mantel”, sino salvamantel de papel, al estilo de otros sitios de comida rápida.

No lo sabía, pero se trata de una franquicia con varios locales más por la península. Su carta es muy variada: tostas, ensaladas, cazuelas de huevos revueltos con distintos ingredientes, tapas, carnes o verduras a la parrilla, y tablas variadas.
El primer día pedimos para compartir unas almejas a la marinera y luego una tabla de carne para dos personas, que no tiene secreto de elaboración pues es todo a la plancha, pero estaba buenísima, y la cantidad era muy abundante (distintos tipos de carne, chistorra, costillas, setas y verduras a la brasa).

Al repetir el segundo día, la camarera se acordaba de nosotros, y nos saludó muy cordial, recomendándonos algunos de los platos que no figuraban en la carta. Pedimos tres raciones para compartir: una cazuela de huevos escalfados con gulas y gambas que tenía también el fondo de patatas fritas, buenísima; micuit de pato que me encanta; y una ensalada de cangrejo que no me dio más. Por supuesto, mi postre preferido, el coulant de chocolate (todo un clásico en mi menú, jejeje).

Las dos veces que comí en el restaurante Balneario de La Concha la comida estaba muy buena, aunque he de reconocer que no tiene grandes secretos de elaboración, y las raciones súper abundantes. Y lo mejor de todo, el precio, unos 25€ por persona el primer día y un poco menos el segundo. Estupenda relación calidad-precio, sobre todo en el Sardinero, que es la zona más cara de Santander.

En resumen, buena comida, estupendas vistas y excelente relación calidad-precio. Qué más se puede pedir?

NOTA: Cuando estuve allí, el restaurante pertenecía a la franquicia Entretapas y Vinos. Por lo que he podido investigar, sólo ha cambiado el nombre, pero todo sigue igual.

CONTACTO:

Dirección: Av. Reina Victoria, 46
39005 Santander
Teléfono: +34(942)290919
Horario: de 13.00 a 16.00 h y de 21.00 a 0.00 h

Fecha de mi visita: Diciembre 2007