Restaurante El Leñador (Ponferrada, Leon)

Me habían recomendado el Restaurante El Leñador como un lugar en el que se come bastante bien. El Leñador se localiza a las afueras de la zona centro e histórica de Ponferrada, cruzando el puente Boeza, pero como estaba turisteando por la ciudad y no había sacado el coche, fui andando. A no ser que os guste mucho caminar, no os recomiendo hacer ésto, porque el paseo es considerable (yo desde luego ni loca vuelvo a ir a pie a pesar de ser cuesta abajo, pero de hecho el regreso lo hice en bus). Lo mejor es ir en coche ya que tiene buen aparcamiento, o en autobús urbano, hay parada a unos 100m del restaurante (líneas 3 y 5) que puedes coger en el centro, junto al Ayuntamiento.

El Leñador se ubica en un camino un poco apartado, en un entorno rural, pero está perfectamente indicado el acceso. Es una casa de dos plantas, tiene un patio con mesas y sombrillas que tiene que estar genial para tomar algo en verano. Hay dos comedores, uno en cada planta; el de la planta superior es más grande y tiene una gran galería acristalada pero sólo lo usan cuando se llena el de abajo, o para eventos. Curiosamente en la mesa de al lado había una pareja que estaban probando el menú para su boda; aunque personalmente me parece un sitio algo cutrecillo para celebrar una boda…

O sea, que estuve en el comedor de la planta baja. Está decorado al estilo rústico, tipo mesón, y con la barra y cocina al fondo del local. Tras acomodarnos una joven camarera con pinta de poca experiencia nos trajo la carta de vinos; le costó un triunfo abrir la botella cuando la trajo. Nos quedamos un poco alucinados, porque aún no sabíamos qué íbamos a comer… pero es que curiosamente no hay carta (impresa) de platos, sino que al cabo de unos minutos vino la que creo es la dueña y nos “cantó” la carta. Esto es algo que no me gusta pues no tienes tiempo para mirar con calma lo que hay, ni te haces una idea de los precios… y además luego oí cómo decía la carta a los comensales de otra mesa y les dijo cosas que a nosotros no nos había dicho (claro que supongo es difícil acordarse de todo pues la carta era amplísima… pero a lo mejor hubiera pedido otra cosa de haberla escuchado). No obstante, el trato fue muy amable, nos recomendó algún plato y nos explicó cómo eran otros. Algo que valoro mucho es que no te hagan esperar siglos entre plato y plato, cosa que no sucedió, así que en ese sentido fue todo muy correcto.

Pedimos para compartir unas zamburiñas gratinadas que estaban riquísimas y preparadas como si fuesen vieiras, y unos boletus a la plancha, también buenísimos. De segundo yo pedí una cazuela de rape con langostinos y almejas, que estaba buena, pero tampoco fuera de lo normal; y mi acompañante el tradicional solomillo a la parrilla. Las raciones eran inmensas pero aún así, no pudimos resistirnos a pedir mi postre favorito, que tan de moda se está poniendo ahora en todos los sitios: el coulant de chocolate con helado de vainilla. Para los que no sepan de qué se trata, os comento que es un bizcocho que tiene chocolate líquido y caliente por dentro, delicioso!!

La comida estuvo muy buena, y nos pusimos las botas (ya ni cenamos del empacho que teníamos), pero el precio me pareció algo caro: pagamos 40€ por persona, lo cual para ser un restaurante a las afueras, con aspecto corriente, sin carta, y sin ningún tipo de lujos, me pareció algo elevado.

No obstante, os lo recomiendo, porque comer, se come de miedo.

CONTACTO:

Dirección:  Restaurante El Leñador
Camino el Gato -Puente Boeza
24400 Ponferrada (León)
Teléfono: +34(987)429083

Fecha de mi visita: Enero 2008