Restaurante La Isla (Carracedelo, León)

UNA GRATA COMIDA CASUAL

El domingo pasado, y de pura casualidad, comí en este restaurante de Carracedelo. Digo casualmente pues los planes iniciales, dado que estábamos de turismo por esta zona berciana, eran comer en Cacabelos, cosa que no fue posible porque no habíamos reservado y estaba todo lleno. Entonces decidimos ir a las Pallozas pero está tan sumamente mal indicado el acceso que, siguiendo los carteles de la carretera que indicaban “restaurante” aparecimos en La Isla, a más de las tres y media de la tarde. Es decir, el acceso es inmejorable pues está perfectamente indicado cómo llegar a este restaurante. Viniendo desde Cacabelos hay que atravesar todo el pueblo, y una vez pasada la iglesia parroquial encontramos el restaurante a la derecha y un amplio aparcamiento a su izquierda.

La apariencia exterior no es muy buena, es un edificio nuevo, pero totalmente cuadrado sin ningún adorno en la fachada, con rejas en las ventanas… El interior tampoco es que sea muy acogedor, muy amplio y espacioso, pero el mobiliario de aspecto bastante corriente, daba más la impresión de cutre menú del día que lo que fue en realidad. La zona de barra estaba separada de la de comedor por unos biombos de mimbre, pero claro, ésto no aisla nada y no me gustó nada que estaba la tele bastante alta y por supuesto, como domingo que era, con futbol, cosa que odio y me molesta soberanamente el tonillo de voz de los comentaristas deportivos.

Además, estaba muy oscuro, no tenían encendidas las luces y tenía por toda iluminación la luz natural que entraba por los amplios ventanales de la zona posterior, que por cierto tenían vistas a las pistas polideportivas del pueblo, y a las piscinas municipales. Supongo que es el típico bar-restaurante que está a tope en verano por su ubicación junto a este complejo. Las piscinas eran súper chulas, con toboganes y cascadas, totalmente dirigidas para los más pequeños, y rodeadas de un amplio área de césped.

Sólo había ocupadas tres mesas, y dadas las horas que eran, la camarera de la barra nos puso bastante mala cara cuando solicitamos mesa para comer (cosa comprensible pues la cocina cerraba a las 16h). Preguntó en cocina y nos sentamos; enseguida nos trajo la carta, que era bastante amplia, con diversos entrantes, y platos de carne y pescado. Me sorprendió que tuvieran mariscos, pues desde luego no es un sitio en el que se me ocurriría pedirlos, pero luego me enteré de que tienen incluso vivero propio. Ofrece cocina tradicional, siendo sus especialidades el marisco y las carnes rojas a la parrilla. Tienen vivero propio también de anguilas.

Ibamos dos personas, pedimos bastante comida porque teníamos un hambre voraz: de primero unas brochetas de pulpo con rape y langostinos (venían dos) que estaban buenísimas, y una cazuela de gulas con gambas, rica también pero sin ningún secreto. Como segundos elegimos solomillo a la pimienta y churrasco (que traía también chorizo criollo y rojo). La comida buenísima, el solomillo se deshacía en la boca, y el churrasco a la parrilla riquísimo; las raciones inmensas (ver fotos), ya no pudimos con el postre y pasamos directamente al café.

Lo mejor de todo el precio: pagamos 46€. Me pareció baratísimo para todo lo que comimos, y las cantidades y calidad de los platos, sobre todo en comparación con el restaurante en el que habíamos estado el día anterior en Ponferrada. Así que recomendable 100%.

He de decir que aunque al principio la camarera estuvo algo borde (supongo que por las horas que eran), luego cambió la cara y resultó hasta amable. El servicio fue correcto y tampoco tuvimos que esperar entre plato y plato.

Después de comer, os recomiendo la visita al Monasterio de Carracedo, en el pueblo siguiente, abre hasta las 18h en invierno (las 20h en verano) y es digno de ver.

CONTACTO:

Dirección: C/ La Iglesia, s/n
24549 Carracedelo
Teléfono: +34(987)562663

Fecha de mi visita: Enero 2008