Restaurante La Perla (Ponferrada, León)

TODO MUY FUERTE Y SALADO

He estado en este restaurante en tres ocasiones, principalmente por su ubicación céntrica en Ponferrada, dado que por el momento no conozco mucho la ciudad. El restaurante se encuentra muy próximo a una de las principales calles peatonales de Ponferrada (donde se encuentran la mayoría de comercios y bancos de la zona peatonal), en una paralela a ésta. O sea, que lo ideal es ir a pie, ya que, aunque esta calle no es peatonal, es zona azul y cuesta encontrar aparcamiento; no obstante, hay un parking público subterráneo a unos 200 metros, junto a la plaza Lazúrtegui, que acaban de inaugurar hace un par de meses.

El local tiene dos alturas, encontrándose en la planta baja el bar de tapeo, con unas escaleras al fondo que llevan a la parte superior donde se encuentra el restaurante y los aseos.

La decoración del local me gustó, en tonos granates con paredes empapeladas combinando rayas y estampados, las mesas bien vestidas con mantel y sobremantel, sillas de respaldo alto tapizadas, amplias cristaleras con cortinajes, iluminación indirecta a través de apliques en las paredes, el personal uniformado… La primera vez que fui simplemente buscaba un lugar para comer un menú del día en plan rápido ya que no tenía mucho tiempo, y me lo recomendó un conocido; aunque la primera impresión que me llevé al entrar al restaurante fue un tanto chocante, ya que parecía más bien un lugar comer “en plan bien” y quizás caro, o sea, todo lo contrario a lo que estaba buscando ese día en concreto. El restaurante tenía unas cuantas mesas ocupadas, pero no fue necesario reserva previa en ninguna de las tres ocasiones.

Tras acomodarnos nos entregaron la carta, en la que había varios apartados: entrantes, verduras, sopas, carnes y pescados. O sea, hay todo tipo de alimentos, no es que esté especializado en nada en concreto, pero dentro de cada apartado no es que haya gran variedad de platos. Por ejemplo, no es un lugar en el que se pueda comer a base de raciones, sino un primer y un segundo plato. El menú del día nos lo dijo el camarero de viva voz, y nos decantamos por él pues había tres primeros y tres segundos a elegir que fueron de nuestro agrado, recuerdo que pedí sopa de cocido (ese día hacía un frío horroroso) y botillo del Bierzo, que me encanta y venía acompañado de patata cocida y berza. Para mi gusto, la comida estaba algo salada (prefiero las cosas más bien sosas). Las raciones fueron muy abundantes y nos costó 15€ por persona, incluyendo bebida y postre (café aparte); no lo vi mal aunque quizá algo carillo, ya que hay muchos otros sitios en los que el menú del día sale por unos 9-10€… Una cosa que no me parece admisible para un restaurante de esta categoría es que los cubiertos estaban demasiado viejos, con el esmalte de la alpaca saltado, ya que te da la impresión de que están sucios.

La siguiente vez que fui a este local fue a cenar, en esa ocasión a la carta, un mes después de la primera vez. Recordábamos las raciones muy abundantes, así que pedimos unas setas a la plancha para compartir de primero y luego yo pedí el rape “a la perla” (guisado en cazuela de barro con salsa verde, almejas y gambas), y mi acompañante un solomillo a la plancha. La comida estaba buena, pero no fue tan abundante como recordábamos (aunque tampoco nos quedamos con hambre) y sigo encontrándola algo salada (fotos). Un detalle a su favor es que como pedimos carne y pescado, a la hora de elegir el vino nos dieron la posibilidad de pedir blanco y tinto, servido por copas.

Digno de mención son los postres. Normalmente si acabas lleno, te traen la carta pero pasas de pedir postre. Aquí es imposible!! La estrategia es que no hay carta de postres, sino que vienen con el carrito donde los ves… y al final acabas picando, jejeje. Está bien esa técnica pues así te haces una idea de ellos, por ejemplo una tarta de queso puede ser muy diferente de un restaurante a otro. Hay tartas varias, leche frita, bombones de castaña, etc. Bueno, he probado varios y creo que es lo mejor de la carta, buenísimos!

La tercera vez que fui a este restaurante fue a comer el sábado pasado, y como nos gustaba lo que había de menú, lo pedimos. Había de primeros puré de verdura (de nuevo lo encontré salado), setas a la plancha con jamón, salpicón de marisco (demasiado vinagre, estaba fortísimo), y de segundos morcillo guisado, albóndigas y chipirones rellenos en su tinta; los segundos bastante corrientitos… De nuevo 15€.

En cuanto al trato del personal, está atendido personalmente por los dueños, además de otros camareros. Son atentos, amables y profesionales, nada que objetar en este aspecto. Mientras esperas a que te traigan los primeros te ponen unos panecitos tostados con paté de la casa, ese sí que está muy bueno.

En resumen, me gusta su diseño y ubicación, pero la comida no acaba de convencerme ya que la encuentro demasiado fuerte y salada. Lo mejor, el carrito de los postres.

CONTACTO:
Horarios: de 13.30 a 15.45 horas y de 20.30 a 23.30 horas. Cierra los lunes.

Dirección: Ave María, 25
24400 Ponferrada
Teléfono: +34(987)425814

Fecha de mi visita: La última en Diciembre 2007