Dougga, la ciudad olvidada

Declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde el año 1.997, las ruinas de Dougga (o Thugga) son uno de los emplazamientos arqueológicos más importantes de Túnez. A diferencia de otras ciudades romanas, la ciudad de Dougga fue edificada inicialmente sin trazado, por lo que los edificios se sucedían en un laberinto de calles empedradas.

Dougga, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO

Dougga conjuga sus majestuosos edificios con la belleza del entorno: se emplaza sobre la falda de una colina (a 600 m de altitud) erosionada sobre un gran olivar, campos de cereal (trigo principalmente) y el profundo Valle de l’oued Khalled.


Valle de l’oued Khalled

El yacimiento arqueológico de Dougga tiene unas 65 hectáreas, y conserva gran cantidad de monumentos y templos bien conservados, representativos de las épocas más variadas, desde el reino de Massinissa al siglo III d.C, ya que la ciudad fue ocupada por varias civilizaciones: la púnica, la númida, la romana y la bizantina.
Ruinas del teatro romano de Dougga

Principales edificios de Dougga

1. Mausolée dit d’Atban, un mausoleo líbico-púnico del siglo II a.C.
Es el emblema de Dougga, y es el único monumento de este estilo que se ha conservado prácticamente intacto. Tan sólo le falta una inscripción bilingüe, que saqueó un cónsul de Gran Bretaña en Túnez en 1.842, y que ahora se halla en el British Museum. Es un mausoleo líbico-púnico construido como sepultura de un jefe númida llamado Afeban; data del siglo II a.C y está inspirado en el arte helénico arcaico, con motivos orientales y egipcios.

Mausoleo líbico púnico de Dougga

Tiene 21 metros de altura y está compuesto por: Un basamento de seis escalones y encima un zócalo cuadrangular, ornamentado con pilastras jónicas en cada uno de los ángulos. Otros tres escalones sujetan un segundo zócalo de forma cúbica, adornado en cada uno de sus lados por dos semicolumnas jónicas acanaladas. 3 escalones más, decorados en sus ángulos con bloques cúbicos y guerreros a caballo, servían de base para un tercer nivel, éste adornado con cuádrigas en bajorrelieve y coronado por una pequeña pirámide que en los ángulos tenía figuras de mujeres pájaro, que según las creencias, acompañaban el espíritu de los difuntos hacia el más allá.
2. Capitolio de Dougga, uno de los edificios más bellos construido por los romanos en Túnez.

Capitolio de Dougga

Fue construido en el año 167 d.C y estaba dedicado a los dioses Júpiter, Minerva y Juno (la tríada capitolina). Está formado por un santuario precedido de un pórtico, al que se accede a través de una monumental escalinata. De dicho pórtico se conservan 6 columnas acanaladas rematadas en capiteles corintios decorados que sostienen un frontón, en cuyo tímpano se esculpe un bajorrelieve con la representación de hombre raptado por un águila.

Frontón del Capitolio

El espacio interior mide 38,5 metros de largo por 24 de ancho. Al fondo tiene una gran hornacina donde estaría alojada una colosal estatua de Júpiter de más de 6 metros de altura (cuya cabeza y pies se exhiben en la Sala Sousse del Museo del Bardo), y a los lados las de Juno y Minerva. Bajo ellas hay una cripta subterránea de tres naves, quizá utilizada posteriormente como iglesia bizantina.
3. Teatro romano, uno de los mejor conservados del norte de África.
El teatro está situado a la entrada del yacimiento arqueológico, fue construido entre los años 166 y 169 d.C y tenía una capacidad para 3.500 espectadores. Está bastante bien conservado, y de hecho aún se sigue utilizando para las representaciones de arte dramático que tienen lugar durante el mes de Junio, en el Festival de Dougga. El foso mide 63,5 metros de diámetro y las gradas se elevan sobre éste a 15 metros de altura y estaba dividida en tres sectores comunicados por galerías con barreras. La parte superior está coronada por un pórtico de arcos con columnas corintias. Tenía tres puertas de acceso: La puerta “real” en el centro, y a sus lados la puerta “ciudad” y la puerta “extranjeros”.

Teatro romano de Dougga

En la parte inferior de la columnata situada delante del escenario hay una inscripción en la que consta que su construcción es fruto de la donación de un ciudadano (lo construyó para obtener un reconocimiento público y obtener a cambio un cargo sacerdotal). El escenario estaba pavimentado con mosaicos, y frente a él se encontraba la orquesta, decorada con fuentes y estatuas. Bajo ella, de forma subterránea, había un espacio destinado a almacén.
4. Conserva también una gran cantidad de templos, siendo los más destacables el de Saturno, el de Juno Caelestis, o el de Pietas Augustea (siglo II d.C). Junto a este último se hallan los cimientos del templo de la Fortuna (sobre el que se erigió una mezquita) y el templo de Mercurio (precedido por un pórtico de 10 columnas, que constaba de tres salas).
Templo Pietas Augustea

5. Termas Licinianas o termas de invierno.
Fueron construidas en el siglo III, aunque transformadas en el IV. Por su gran tamaño están consideradas uno de los establecimientos termales romanos más importantes del Magreb; ello se debe a la diversidad de tratamientos que ofrecían (gimnasio, sala caliente, sala templada, sala fría, calor seco, salas de masaje, etc). Se encuentran bastante bien conservadas.

Termas licinianas

Su estructura respeta la repartición simétrica de las salas alrededor del caldarium y del frigidarium. La entrada principal estaba situada a 6 metros por encima del suelo de las termas; por medio de una escalera se bajaba hasta una sala rodeada de un pórtico con 12 columnas, pavimentada con mosaicos de decoración geométrica (que aún se conservan). Un vestíbulo daba paso, a la izquierda al frigidarium (zona fría), que ocupa el centro del edificio, y al tepidarium (en torno a la que se abrían todas la demás estancias), y de ahí se pasaba al caldarium (zona caliente).
6. Las Termas de los Cíclopes, situadas en la zona inferior de la colina (al sureste). Reciben este nombre por el mosaico que había en su pavimento, que se encuentra actualmente en el Museo del Bardo. Se hallan junto a las ruinas de la Casa del Trifolium (la mayor de las descubiertas en Dougga), por lo que se cree que pudieran pertenecer a ella.

Letrinas de las temas de los Cíclopes

De estas termas tan sólo se conservan las letrinas, formadas por un banco de piedra en forma de herradura con doce agujeros que se prolongan hacia delante con una hendidura. Bajo los asientos pasaba un canalillo de desagüe, que comunicaba con el colector de la calle.
MÁS INFO:
Cómo llegar: Dougga se encuentra a unos 110 Km al suroeste de la capital; para llegar desde Túnez capital hay que tomar la RN 5, y el trayecto nos llevará aproximadamente 2 horas y media.