Restaurante Casa Condeso (León)
El restaurante Casa Condeso se localiza muy próximo a la Colegiata de San Isidoro, en la zona peatonal de León llamada Barrio Romántico. Es un local relativamente nuevo, que cuenta con tres espacios: Bar de tapas, zona lounge, y comedor-restaurante. Además en verano monta una terraza en la Plaza de las Torres de Omaña, donde se encuentra.
En sus inicios, no había forma de cenar en este restaurante porque tuvo mucha aceptación y estaba siempre lleno, nos decían que debíamos reservar mínimo con un mes de antelación. Pero ahora la cosa ha bajado, y al fin, el otro día pude cenar aquí.
La decoración del local es muy moderna, en la que se combinan bancadas tapizadas, mesas de madera de bengué, y tonos turquesa y chocolate en las paredes, con unas lámparas muy originales de pantalla con plumas. Tiene un pequeño patio (cerrado al público) con unas vistas muy bonitas a la catedral iluminada por la noche.
En cuanto a la cocina, no acabó de convencerme. Es lo que se denomina «cocina innovadora», pero utilizando ingredientes tradicionales. Ibamos 6 personas y pedimos unos entrantes para compartir (rollitos de cecina con foie y membrillo, y ensalada con patitas de codorniz escabechada) y luego un plato cada uno (rissotto con setas, entrecot con queso de cabra, brocheta de rape con langostinos, nido de vieiras…). Las raciones fueron muy abundantes, y ya no pedimos postres. El precio 31€ por persona, incluyendo agua y vino.
El servicio fue eficiente, pero hubo un detalle que no me gustó. Estábamos celebrando un cumpleaños y mientras nos traían los entrantes (teníamos en la mesa bebida y una cestita con el pan), estábamos entretenidos abriendo regalitos. Se sentaron otras personas en la mesa de al lado, y vino la camarera a pedirnos que cogiéramos de la cesta nuestros bollitos de pan, pues necesitaba la cesta para llevársela a la otra mesa. Me pareció un detalle feo, pues si te ponen cesta, qué menos que tener 8 cestas!! (una para cada mesa del local). En mi opinión pretenden darle al restaurante un aire refinado del que luego carecen.
En definitiva, no estuvo mal el sitio, pero no creo que vuelva, pues por ese precio hay otros sitios en la ciudad donde se puede comer mejor. Tienen que pulir bastantes detalles.
CONTACTO:
| Dirección: | Plaza Torres de Omaña, 5 24003 León |
| Teléfono: | +34(987)170613 |
Fecha de mi visita: Enero 2009















Muy mal; el comedor es un cuchitril decorado sin ningún gusto, donde reina una señora malencarada y antipática. El ambiente es horrible sobre todo por el tema de la acústica, no se si se puede hacer algo peero no me parece normal que no haya podido mantener una conversación con la persona que estaba a mi derecha en mi misma mesa.
Por último, la comida es quizás lo único salvable del naufragio, pero tampoco es para tirar cohetes, en cualquier caso queda deslucida por la muy deficiente atención que se recibe y por lo mal agusto que se está.
En conclusión, con la cantidad de buenos, realmente buenos, restaurantes que hay en León, aquí no me vuelven a ver el pelo.
Yo sólo he ido a comer el menú del día y la relación calidad precio es estupenda, pero el comportamiento de su dueña dejó mucho que desear. Eramos una mesa de 9 personas, y mientras llegábamos y nos estábamos saludando en voz alta y con el comedor lleno nos dijo: ¡Chis …! para que nos calláramos y la verdad que no estábamos montando tanto alboroto, pero la guinda la puso cuando vino a tomar nota, lo primero que nos dijo: Ahora callaros. No dábamos crédito a lo que estaba pasando, porque eran las 15:15 y no íbamos a encontrar otro sitio para comer pero estuvimos a punto de levantarnos, si no quiere ruidos que no monte un restaurante.