Turismo rural por las Sierras de Albacete
Sin duda en nuestro viaje por Albacete rompimos tópicos al descubrir que Albacete no es sólo llanura, sino que posee sierras con una exuberante vegetación y unos parajes naturales increíbles con tan sólo alejarnos unos 60 Km de la ciudad. La lluvia del fin de semana acentuó aún más nuestra percepción, dándonos la sensación de estar en Asturias en lugar de en Castilla La Mancha. Descubramos qué hacer en una escapada de turismo rural por las Sierras de Albacete.

Turismo rural en Albacete
Ruta por las Sierras del Segura y Alcaraz
El sábado amaneció lluvioso, pero ello no impidió nuestra incursión en la Sierra del Segura bien pertrechados con chubasqueros y paraguas. Situada al sur de la provincia de Albacete (ya limítrofe con Jaén), esta zona verde y montañosa posee una belleza natural y paisajística sin igual.
Sierra de Alcaraz (Albacete rural)
Aquí nace el Mundo
Tras conocer Ayna a través de la ruta de la película «Amanece, que no es poco» nos dirigimos a Riopar (en la comarca de Sierra de Alcaraz), para ver el lugar donde nace el (río) Mundo. Se trata de un paraje de una belleza y espectacularidad impresionante: el Hueco de los Chorros, típico ejemplo de «valle en forma de saco» formado por el desplome de la bóveda de la misma cavidad de la que surge el río, dando lugar a un gran farallón rocoso con forma de anfiteatro.

Cascada del Nacimiento del Río Mundo
El agua se recoge en una plataforma amesetada llamada El Calar del Mundo. A lo largo de diversas galerías y cuevas interiores el agua fluye hasta encontrar su punto de salida en la Cueva de los Chorros, donde se despeña por las rocas formando cascadas espectaculares con una altura de más de 80 metros (aunque dada la sequía de este año no pudimos verlo en su total plenitud), y pequeñas pozas llamadas Calderetas.

Ruta de senderismo al Nacimiento del Río Mundo
La Cueva está considerada la más importante de la mitad meridional peninsular, con 50 Km de galerías exploradas por los espeólogos hasta hoy. La boca de la cueva tiene 15 metros de anchura y 25 m de altura. El acceso a la cueva requiere de autorización. Aquí puedes leer la entrada completa de la ruta de senderismo al Nacimiento del Río Mundo.
Parque Natural de los Calares del Mundo y la Sima
Era bastante tarde cuando llegamos a Las Salegas del Maguillo, un precioso complejo rural formado por 10 casas/bungalows y un hotel, enclavados en una extensa finca dentro del Parque Natural de los Calares del Mundo y la Sima.
Hotel Rural Salegas de Maguillo
Su acogedor restaurante, al abrigo de las brasas de la chimenea, nos tenía preparada una contundente comida típica de la gastronomía albaceteña: olla de aldea, un guiso de alubias con cardo, patatas, carne de cerdo, morcilla, chorizo y tocino.
Olla de aldea, plato típico de la gastronomía rural de Albacete
La tarde comenzó con una ruta en 4×4 por el Parque Natural, hasta llegar a Arroyofrío, en Cotillas (nombre que por cierto, dio mucho de sí durante el viaje). Se trata de una especie de laguna artificial rodeada de pinos, creada a partir de una presa sobre el río Frío cuyas aguas turquesas parecen de cuento. Lástima que estaba diluviando!
Laguna de Arroyofrío, en Cotillas
Regresamos a la ciudad de Albacete para cenar en otro de los restaurantes de mayor fama de la ciudad: el Callejón de los Gatos. El establecimiento ocupa toda una laberíntica casa, donde se distribuyen diferentes estancias y comedores privados, todos ellos decorados en un ambiente taurino.
Restaurante El Callejón de los Gatos, en la ciudad de Albacete
Especializados en la cocina manchega, pudimos probar platos como el lomo de orza, una ensalada con perdiz escabechada, o la paletilla de cordero segureño asado (con Denominación de Origen IGP de las Sierras de Segura y la Sagra).
Cordero segureño asado, Denominación de Origen IGP de las Sierras de Segura y la Sagra
Comarca de la Manchuela: Alcalá del Júcar
El domingo nos dirigimos al norte de la provincia de Albacete para conocer la comarca de La Manchuela, una tierra surcada por los ríos Júcar y Cabriel (de los más verdes de España), donde estaba previsto realizar alguna actividad de turismo activo con Avenjúcar, aunque finalmente no pudo ser debido a la incesante lluvia.
Avenjúcar ofrece actividades de turismo activo en La Manchuela
Río Júcar, Albacete rural
Como alternativa tuvimos una animada charla junto a la chimenea, que versó sobre viajes, blogs, redes sociales, promoción de destinos… Sobre las 12 de la mañana llegó la sorpresa: un tremendo desayuno que más parecía una comida en toda regla. Embutidos, huevos fritos con patatas «a lo pobre», morcilla, salchichas y chorizos fritos… todo ello regado con un buen vino. Estaba todo muy rico pero definitivamente, mi estómago murió después de ello.
Lounge bar de Avenjucar
Contundente desayuno rural en Avenjúcar
Cuando la lluvia decidió darnos una tregua, salimos a dar un paseo por el precioso pueblo de Alcalá del Júcar (Conjunto Histórico Artístico), abrazado por la hoz del Júcar.
Hoz del Júcar: puente romano de Alcalá del Júcar
Iglesia de Alcalá del Júcar
Además de formar parte del Camino de Santiago, la particularidad de Alcalá del Júcar son sus casas escalonadas sobre la ladera, construidas a pico y pala en la misma roca, atravesando la montaña y formando cuevas. Me quedé con las ganas de visitar una de estas casas-cueva pero no había tiempo para más…
Castillo de Alcalá del Júcar
Casas cueva de Alcalá del Júcar
En la cima se alza el castillo árabe, desde donde se divisa una preciosa panorámica del puente sobre el Júcar (de origen romano) y de particular plaza de toros, única en su género por su forma irregular.
Curiosa plaza de toros de Alcalá del Júcar
Puente romano de Alcalá del Júcar
Llegado el mediodía, nos despedimos de Albacete dando por finalizado el blogtrip #ABexperience.















Yo estuve en 2013 en una casa rural en Alcalá del Júcar. Además de comer bien, la estancia en el pueblo fue perfecta y además nos regalaron una actividad de multiaventura para mi pareja y para mí. Tenemos ganas de volver 🙂
Un saludo Lala.
Muy bueno, Lala! Por cierto, creo que tu estómago no fue el único en morir después de tantas comilonas riquísimas… 😉
jaja, ya te digo!! Pero qué bien se come en Albacete! 😉
Gracias por la visita guapa, a ver si coincidimos en otra!